Tal vez no se suficiente con saber leer lo que vemos.
Tal vez incluso no sea necesario ni saber leer.
Podríamos estar delante de signos gráficos que no entendiéramos.
Daría igual, si el conjunto habla, aunque no lo haga cada palabra.
Tal vez incluso no sea necesario ni saber leer.
Podríamos estar delante de signos gráficos que no entendiéramos.
Daría igual, si el conjunto habla, aunque no lo haga cada palabra.
En los finales de las historias es donde deseamos dejar todo claro para que no haya dudas.
Y a veces no lo conseguimos.
Por eso nos quedan barbas en los papeles que deseamos cumplir en la vida.
Sobrantes que hacen muy feos.