25.2.26

Un cardo sin borricos


Un cardo sin borricos da miedo, pues acercarse es pincharse. Solo de acercarse. ¿Qué se habrá creído el cardo borriquero para crecer con esas puntas tan afiladas? 

Claro que… para ser peligroso, antes se tiene que secar. Solo el pinchante si ya está muerto. Una curiosidad más de la inmortalidad.

23.2.26

Un cubo rojo, con agujero


Posiblemente ninguna de las dos personas que observan, entiendan del todo el concepto de esta obra. Yo tampoco. Pero daría igual. El color, las formas, lo llenan todo. No es útil, parece que se quiere caer pero lo han hecho para que no quede derribado del todo. Y poco más. En que el Arte no necesita casi nada para provocar.