Esperamos a que vaya pasando el tiempo, nuestro tiempo.
Miramos alrededor y seguimos pensando que el peso de las mochilas es mucho, aunque nos tranquiliza que las dominamos y son nuestras.
Estamos esperando en un espacio monumental para sentirnos más pequeños, pero sabemos que fuera, nos espera la normalidad.
Silencio.

