10.2.26

Miramos los destrozos, y nos quedamos tranquilos


¿Qué hacemos mirando las roturas que ni nos van ni nos vienen?

¿Para qué ver los desastres que han creado otros, mientras no ponemos en plan contemplativo?

¿Qué tiene de interesante lo que otros destrozan?

¿Es posible mirar y ver, tranquilamente, las roturas que han hecho otras personas?



9.2.26

Mirarle la cara sin reblar, es la mejor decisión


A veces, cuando te encuentras de bruces con un monstruo, lo mejor es sentarte con calma, observarlo y ponerle cara de  que no te está produciendo temor.

No se trata de ponerte tan chulo como el contrincante, aunque sea feo de narices, pero sí de demostrarle que no le tienes miedo, y que le puedes mirar a la cara sin reblar.

Y a ser posible quítate los artificios, las gafas del sol, para que vea el tonto de mala cara, que le miras a los ojos sin miedo. Eso impresiona.