27.6.26

Ella se murió sola y descolorida

 

Se fue apagando ella sola, y es cierto que nadie hizo nada por evitarlo. Pero todo sucedió en silencio, a base de capas de pintura que intentaba disfrazar lo inevitable.

Y mientras los colores se caían al suelo, pues se negaban a permanecer por encima de lo que ya no servía para nada.

Hoy, abandonada del todo, ya nadie ni la pinta para disimular. 

Y ella misma está incluso mejor, pues así no tiene que soportar malos olores.

Es la puerta abandonada, esa realidad que nos conjuramos no ver, para no reconocer nuestra incapacidad.



25.6.26

Nos engañan con las ventanas abiertas


¿Qué es abrir las ventanas?












Estas ventanas no están abiertas.

Están entreabiertas.

Por ellas ni se sale ni se entra.



A lo sumo uno se asoma a mirar una parte de la realidad.

Entra aire, sirven para respirar y para hacer creer.

Pero no sirven para tener libertad.