Los guerreros a caballo son como los papeles viejos, ruines, amarillentos, pasados de moda y de sentido.
Los guerreros a lomos de sus jamelgos solo hacen el ridículo de querer aparentar.
Hoy se estila la suavidad del que ataca, sin que nadie se de cuenta, casi en silencio.
Hoy todo son sutilizas dispuestas para amedrentar sin que casi nos demos cuenta.
Tratamiento gráfico de Julio Puente

