27.5.26

Crecer… para nada


Toda una vida creciendo, para nada. Cuando menos te lo esperas, viene una máquina con un sonido atronador y te deja hecho unos zorros, troceado e inválido, para que te vaya secando poco a poco.

Lo curioso es que ni te pregunta ni te avisan. Vienen y se van. Y se te llevan. Luego me han dicho que te trituran, pero eso ya es lo de menos. Esto ya no es vida. Lo siento. 

Reflejos de hojas de un árbol


Imaginar que esto existe es admitir que tiene un doble sentido. Pero no estamos para admitir nada si no lo tocamos. Los tiempos están llenos de dudas, incluso a veces de temores a que nos engañen.

Podría deciros que esta ventana está dentro de un wc pamplonés, pero eso a vosotros os importa una mierda. Así que no os lo digo. Me conformo con engañarme yo solo.