2.3.26

Odiar el Arte, también es bueno


Observemos el contenido. Miremos el continente. Dejémonos llevar por el conjunto. Aprendamos a convivir con la belleza.

Llevar a niños o jóvenes a ver Arte es abrirlo al futuro, y dejarles que sean ellos los que lo odien o lo amen. 

Tiene que haber de todo. Es bueno también que haya nuevas generaciones que odien el Arte.

Solo desde ese odio a lo que les enseñamos ahora, serán capaces de crear un nuevo Arte, unas nuevas maneras de expresión.



1.3.26

Simplemente rojo y gris


La mirada de dos colores que se convierten en decenas de tonos.

Enmarcados, encuadrados.

Jugando con la mirada de ellos para simplemente intentar cambiar el punto de vista.

Incluso buscando el descanso visual.

Elementos brut, escondidos casi, normales y habituales, colores de lo más simples. 

Un gris y un rojo. 

Nada nuevo.

Simplemente jugar con el descanso y lo menos habitual. 

Jugar en realidad con los colores y las formas.