Los autorretratos siempre han tenido su punto. Han sido una manera de hablar del retratado o pintado, a través precisamente de su obra, explicando "algo" de su personalidad.
No suelen ser obras geniales, maravillosas, no son obras que hayan quedado como modelo de nada, excepto por la peculiaridad de verse el punto de vista personal del propio autor.
Psicológicamente, estoy seguro, los profesionales de los gestos podrían explicar mucho de todos los autorretratos realizados. Su forma, su punto de vista, su diferencia con el resto de sus obras.

