Lo cómodo es sentarse y esperar, lo cómodo es no mirar, hacer como que no te enteras de nada. Pero siendo cómodo, no es seguro, no es lo correcto. No es lo que debemos hacer, si tenemos futuro.
Levantemos el cuerpo, la mente, y analicemos los momentos con responsabilidad. Son nuestros tiempos, nadie los va a vivir por nosotros.

