Ya viene la primavera, aunque todavía esté algo lejos. Es cuestión de poco tiempo. Y con ella los colores que se nos están olvidando.
Pero aun así, el invierno es un buen momento para muchas cosas, por ejemplo para ver nieblas y fotografiarlas, para estar dentro de la cueva leyendo libros algo olvidados, para hacer vida familiar o de amistades.
Cada día es un regalo, con independencia de la luz que no entre por la ventana.