Podemos crear desde la nada. O podemos crear desde algo ya creado. Darle otro sentido, ponerlo en otro navío artístico para que se vaya poco a poco y jugar con él.
Unos hilos de colores pueden ser también unas dudas, unos toques de misterio, de curiosidad.
Podrían ser incluso unas mentiras, un juego de imágenes hechas para trasladarte a otra decoración.
Lo importante a veces, no es lo que es, sino lo que ves.
Otras ni eso. Pues podría ser que lo que ves es también un juego de misterios.